Desde pequeña me fascinó el mundo del diseño. Cuando tenía unos ocho años, mis padres compraron una villa por construir y mi padre diseñó todo, hasta la fachada. Cada mañana antes del colegio le acompañaba a la visita de obra y, durante dos años, vi cómo se levantaba la casa desde los cimientos. Aquello me marcó profundamente y tuve claro que mi camino estaba ahí: más creativa que numérica, me decanté por el interiorismo.
En 2012 terminé Diseño de Interiores en Vitoria. Trabajé con distintos profesionales, aprendiendo de cada uno y de los errores propios y ajenos, hasta que abrí mi propio estudio para aplicar mi metodología.
Descubrir a Marie Kondo cambió mi visión del hogar: comprendí que el orden no es solo físico, sino también visual y emocional. Desde entonces me he formado en Montessori, iluminación y color. La neuroarquitectura y el interiorismo sensorial y emocional son hoy mi pasión y mi forma de entender el espacio.
Amai Studio nació en 2019. Lo que empezó en solitario es hoy un equipo de siete personas que comparten una misma forma de entender el interiorismo: como una disciplina capaz de transformar la vida de quienes habitan un espacio.
Somos especialistas en interiorismo emocional, una metodología que une diseño, neurociencia y sensibilidad estética para crear hogares que reflejan la identidad de cada cliente. Trabajamos con la luz, el color, las proporciones y las emociones para favorecer la calma, el equilibrio y el bienestar de quienes los habitan.
A través del Método Amai acompañamos cada proyecto desde la idea inicial hasta el último detalle, combinando rigor técnico, creatividad y una ejecución artesanal cuidada. No somos los más rápidos, y es intencionado: cada acabado merece su tiempo.
Creemos que cada hogar tiene una energía única, y nuestra misión es darle forma para que cuente tu historia, tu esencia y tu manera de vivir.
