Akaba es, desde sus inicios, un proyecto transgresor. Se creó en medio de una agitación cultural que hundía sus raíces en una época de profundos cambios. Vio la luz con un perfil perfectamente definido, que combinaba el gusto por el diseño y la transgresión.
Sus primeras piezas emblemáticas nacieron inspiradas en el arte, con un componente muy personal. A partir de ahí evolucionó con el diseño para mejorar su función y conectar mejor con las personas.

