Todo espacio se construye dos veces. La primera, con materiales que se pueden medir: piedra, luz, madera, sonido. La segunda ocurre cuando alguien entra y está hecha de materiales que no se dibujan, como la emoción, la cultura, la confianza o el recuerdo.

Esa segunda construcción es la más difícil de nombrar: es lo que se percibe al entrar en un lugar, lo que hace que alguien se quede un rato más de la cuenta y lo que recuerda meses después sin saber muy bien por qué.

En esta ponencia, Ala Zreigat y Oscar Engroba, de Astet Studio, recorrerán esos materiales a través de espacios construidos y reflexionarán sobre aquello que convierte un proyecto en una experiencia capaz de permanecer más allá de lo visible.

Porque las tendencias pasan y lo que se ha vivido dentro permanece. Romper con lo previsible no es una cuestión de estilo, sino de lo que un espacio deja en nosotros cuando ya nos hemos ido.