Sidebar Menu

21/11/2019 17:30h
JAIME OLIVER Y PALOMA HERNÁIZ, SOCIOS FUNDADORES DE OHLAB

En esta sesión, Jaime y Paloma, del estudio recientemente galardonado con el Premio Empresa del año Architecture MasterPrize y anteriormente descrito por el Chicago Atheneum como “uno de los estudios de arquitectura emergentes más importantes de Europa", detallarán tres de sus últimos proyectos, a modo de caso de éxito: 

Uno de ellos será el Hotel Puro, reforma de un hotel urbano contemporáneo ubicado en el centro histórico de Palma. Adaptándose a diferentes edificios existentes, el hotel tiene una configuración muy irregular donde cada habitación es totalmente diferente y por ello, se resuelve con una distribución y unas soluciones individualizadas y únicas. La selección de materiales naturales y locales enfatizan la esencia mediterránea. Los baños, muy amplios e integrados en las habitaciones, cuentan con generosas bañeras exentas escultóricas. La mayor parte del mobiliario ha sido diseñado específicamente por OHLAB para el hotel, destacando una familia de carritos con distintos usos: maxibar, armario y apoya-maletas.

Otro, será el Hotel Can Bordoy, reforma de un edificio histórico convertido en hotel situado en la Lonja, en el centro de Palma de Mallorca. Se trata de una reforma integral de una edificación abandonada de 2500 m2 que ha sido muy intervenida a lo largo de sus más de 500 años de historia. El hotel cuenta con un magnífico jardín, una piscina, un spa y una terraza panorámica entre otros.  Una de las actuaciones más importantes fue abrir las puertas del jardín a la ciudad, hasta ahora desconocido por la mayoría, dándole visibilidad desde el patio y la calle de acceso. El programa propuesto es más propio de una casa que de un hotel. El proyecto mantiene cuidadosamente el ambiente romántico y decadente encontrado en el edificio y lo contrasta con una colección de intervenciones contemporáneas llevadas a cabo por todo el edificio.

Y, finalmente, la Casa Palerm, ampliación de un agroturismo ubicado en centro geográfico de Mallorca. La ampliación se configura como un pabellón independiente de 3 habitaciones que se formaliza a modo de pastilla compacta y alargada paralela a la pendiente del terreno, donde todas las estancias gozan de vistas a la Tramontana. Un gran hueco central horizontal como si de una pantalla de cine se tratase, enmarca el paisaje y aloja el salón-comedor que se expande hacia el exterior cuando se abren totalmente las ventanas que lo delimitan. Aun contando con un presupuesto muy bajo, el proyecto apuesta por soluciones de eficiencia energética sencillas pero efectivas. Alojarse en la casa es la experiencia perfecta para empaparse de la vida mallorquina tanto en paisaje como en arquitectura.